sábado, 12 de marzo de 2022

-MIS HUELLAS HOY-

 

 


Mis huellas hoy.  

¿Por qué creemos lo que creemos? Que importante es desaprender y hacer una deconstrucción  mental.  Nosotros tenemos el poder de sanar a  nuestro niño interior.

Nuestra percepción de la infancia es solo eso, una percepción. Hasta que no crecemos y nos volvemos adultos no entendemos muchas cosas.

En la infancia se aprenden a poner límites, a recibir el amor, a amar, a poner atención, a pedir atención. Las carencias de la infancia y nuestra huella infantil son bien importantes en lo que hoy somos como adultos.

El entender nuestras heridas de la infancia, creo yo que tiene que partir del hecho de que nuestros padres son humanos, de hecho creo que una  de las primeras cosas complicadas que te pasan en la vida es entender que tus super héroes (papás) son también seres, con virtudes, defectos.

En la adultez a partir de los 18 ya no le corresponde a nadie sanarte, ya es responsabilidad 100% tuya sanar.  Ya eres tú el que tiene que identificar eso que te dañó o aquello que querías tener y que no tuviste, y tienes que al identificarlo, primero sanarlo y después cambiarlo.

El primer paso para ello es identificar la fractura y la herida primaria. No somos responsables de lo que nos paso de niños, pero si somos responsables de superar esas heridas y de no repetirlas y perpetuarlas.

Mi herida primaria fue la carencia de afecto, mi mamá nunca conecto en mi infancia emocionalmente conmigo, no era empática. Yo no escuché el te amo, al ser la más pequeña de 4 hermanos en más de una ocasión no me sentí vista, ni me sentí escuchada. Me sentía amada, pero no de la forma tradicional, en la que te enseñan que se debe de mostrar el amor.

Jamás tuve una mamá que me dijera  que era una fregona, que me dijera que me amaba, o que me llenara de besos y abrazos. Jamás la escuché decirme que qué guapa era o que estaba orgullosa de mí y  que iba a llegar tan lejos como me lo propusiera.

Nunca hubo validación por parte de mi mamá,  como ella tampoco tuvo validación por parte de la de ella. Te pones en el lugar del otro y la verdad es que el mundo se ve diferente.

Las herencias existen, las emociones se perpetúan. Pero romper con esos patrones heredados, sí me corresponde a mí.

Siempre he creído que la gente puede cambiar, porque yo sí soy mejor que antes. Mejorar es un acto de amor, y amar es cuidarse.

Mi mamá tuvo una depresión súper fuerte cuando yo tenía 10 años, entre los 10 y los 15 mis dos abuelos maternos se murieron. Mi papá que era el proveedor trabajaba todo el día, yo soy la hermana más pequeña de cuatro.

 Tuve una figura materna que siempre nos hizo notar que nada era  suficiente, ni el esfuerzo, ni las palabras, ni lo que dábamos, ni lo que hiciéramos. Eso hace que todo el tiempo te estes cuestionando ¿Yo soy suficiente?

Mi defensa ante eso desde niña, para hacerme notar a mí misma que por supuesto que sí era suficiente, fue tener el autoestima en el cielo,  e inflar a cada momento mi ego. Para hacerme creer a mí misma que sí era suficiente, que no necesitaba validación de nadie, que con mi amor propio era suficiente.

Pero claro que eso no es del todo cierto, y por supuesto que eso deja huella, yo al día de hoy tengo 40 años y me he descubierto más de una vez, echándome porras por las cosas que hago bien. Sí, a falta de esas porras de otras personas, me las doy yo misma.

Cuando hago algo bueno:  en el trabajo, en mi casa, con mi familia, con mi pareja,  me digo muy bien María José estoy orgullosa de ti.

Mi interpretación de mi huella de la infancia (ojo esto era lo que yo pensaba que sucedía cuando era pequeña) es que para mi mamá no éramos suficientes, que si nos quería pero que no era necesario decírnoslo.

Lo que a mí me causaba conflicto, porque yo veía que a todos mis amigos y compañeros sí se los decían. A los 10 años es súper complicado entender que tu mamá no se puede levantar de la cama, que ya no te hace de comer, ni desayunar, ni está pendiente de ti, porque no es capaz de ver por ella misma. Eso lo entiendes cuando creces, cuando eres pequeña yo lo interpretaba como carencia de afecto.

Al ser la más pequeña tuve que aprender a hacer notar mi voz y que se escuchara lo que quería decir. Siempre fui una persona directa, y debido a eso, no a todo el mundo le caía bien, por lo que muchas personas me rechazaban, y por lo que durante algún tiempo, intenté acoplarme al mundo e intenté encajar y caer bien. Error, es agotador tratar de caer bien a todos. Nunca te funciona, y al final entendí que era mejor estar con pocas personas pero que en verdad me entendieran y quisieran como era.

El ego es lo que nos ayuda a sobrevivir, es lo que te protege para poder día a día superar lo que nos pasó en las heridas más profundas. Lo importante ante este algo que a mí al día de hoy me cuesta trabajo, es equilibrarlo.

Claro que para muchas personas puede parecer desde fuera que lo tengo muy inflado, o que me creo mucho o que pienso que soy mucho. Más bien siempre ha sido mi protección ante el mundo.

Y para mí ha sido importante entender que siempre serás demasiado para algunas personas, demasiado ruidoso, callado, intenso, dramático, demasiado esto o demasiado aquello. Pero siempre serás exacto y no demasiado para las personas que te quieren y te aceptan sin intentar cambiarte.



La reinterpretación de lo que nos pasó cuando éramos pequeños es complicada, porque significa perdonar, entender, darle una segunda vista a todo eso que te dolió y que te marcó, y tratar de soltar para que todo eso sane y no te siga pasando factura en tu adultez.

Para defenderme de la interpretación de mi fractura de la infancia. Me volví impaciente, controladora, perfeccionista, soy de ideas fijas, lo que hace que me cueste mucho trabajo soltar las cosas, cuando algo me duele o me siento lastimada ante ese evento nulifico lo bueno, y solo le doy importancia a lo malo, a lo que me lastimó. Lo que hace desequilibrada mi interpretación.

Me tomo asuntos triviales de forma personal. Me cuesta muchísimo trabajo el controlar mis enojos, nunca fui la prioridad en mi casa,  fui la más chica, mi papá trabajaba todo el día, y mi mamá tenía esta condición médica.

Mis hermanos estaban viendo por ellos mismos. Por lo que tuve que aprender a ser autosuficiente, me volví súper independiente, extrovertida, muy social, era muy libre.

Al no tener unos papás presentes por uno u otro motivo. Ojo que mi papá era muy amoroso a su modo. Pero en la época de antes no se usaba que los papás fueran muy acompañantes. Yo me volví la mejor cómplice de mi papá en mi época adulta. Ya que aprendí y pude discernir lo que me construyó en mi infancia  y lo que me destruyó.

Sí, acepto que durante mucho tiempo. Y hoy en día de repente me sigue sucediendo, me tiré al drama en cuanto a lo que me destruyó. Para mí fue muy difícil el aceptar que mi mamá fue la mejor mamá con las herramientas y las circunstancias que tuvo.

Que sí,  nunca fue la mamá amorosa, o la que me validara o la que me mostrara ese apoyo. Pero que siempre de una u otra forma ha estado ahí, y lo más importante es que su amor, nuestro amor es incondicional. Igual que el de mi papá, con el era mucho más sencillo, porque el sí es un “poco” más expresivo. El sí me ha dicho lo orgulloso que se siente de mí, el sí me abrazó o me ha demostrado con uno y mil detalles su amor.

La ley de la polaridad, es darme el permiso de mostrarme lo que no tuve, mis carencias, entender mis fracturas y abrazar todo esto. Al no abrazarlo y no entenderlo, solo estoy haciendo que se haga más presente.

Todo lo que me pasa tiene perjuicios y beneficios. Debemos de prestar atención a qué le damos la importancia. Como dice  Sirius Black. “El mundo no se divide en buenos y malos, todos tenemos luz y sombra en nuestro interior, lo importante es qué parte elegimos potenciar”.

Para equilibrarnos tenemos que hacer justo consciencia de lo bueno y lo malo. Cuando entendemos de forma consciente que nuestra herida primaria nos da luz, y que las sombras son nuestras carencias y estas nos hacen crecer, es de la única forma en que podremos ir   superando y sanando. 

Sí, todo perjuicio tiene beneficio: el beneficio de ser la más chica, de no tener a alguien que constantemente me validara, fue que aprendí a validarme yo misma.  Me volví  independiente, goce a más no poder mi libertad. Me descubrí siendo muy buena para conectar con la gente, y en verdad tuve que ser la más autosuficiente. Salí sola por mí misma. 

El ego me permitió tener una autoestima alta, que me ha llevado a lograr conectar con gente maravillosa, a creerme que me puedo comer el mundo, y gracias a ello, he tenido viajes inolvidables, he conocido lugares increíbles,  he vivido en ciudades que me han dejado a personas importantísimas en mi vida.

He logrado tener muy buenos trabajos   me he desarrollado profesionalmente,  me he llenado de logros y  gracias a eso hoy soy lo que soy.

Perjuicio: necesito reconocimiento constante, por lo que a veces puedo caer en el narcisismo, puedo no ser tan segura en todos los aspectos. ¿Quién lo es? Cambio de opinión muy fácil, soy de la idea que solo se vive una vez, y que la vida son instantes, por lo que no vale la pena dejar lo que quieres, quedarte en enojos, lo que puede provocar no soltar lo que no te hace bien. 

Siempre he abrazado la idea que es mejor vivir en un día a día. Y al mismo tiempo como soy muy controladora, y sobrepensadora, cuando pienso en lo negativo y en lo que no me gusta, esta idea no me es tan fácil de aplicarla.

Soy demasiado apasionada esa es mi mejor virtud y es mi peor defecto, lo que me hace caer muchas veces en el o todo o nada.

Re significar, es entendernos  es darte permiso de expresar lo que te pasó. Es decirle a tu niño interior, ya sé que se sintió feo que no te vieran, o te entendieran o te amaran como tú querías. Pero hoy yo te veo, te amo,  entiendo lo que te pasó y lo más importante es que te prometo que vas a estar bien.

Tienes que creerte que eres la mejor versión de persona que puedes ser, y es una construcción diaria, ten paciencia y déjate ser. Trabaja, trabaja, trabaja diario en ti. Y poco a poco irás viendo los resultados.

El trauma de lo que pasó se tiene que acompañar para que se pueda resolver, perdona a los demás y a ti, di el amor que sientes, primero a ti y luego a los demás. Entiende que todo va a estar bien. El poder, y la valía la tienes tú.

No dejemos de hacer lo que nos encantaba hacer de chicos, nunca he entendido ¿por qué perdemos esa chispa, esa espontaneidad, esa inocencia, esa capacidad de disfrutar de todo, y no necesitar nada?

Conforme crecemos vamos perdiendo esas pequeñas sutilezas que nos hacían felices. Así que baila, llora, carcajéate, juega,  simplemente disfruta de todo y se feliz.

Hay muchas veces que no es tan fácil darle el valor justo a las cosas, por lo que significan. Y ahí lo importante es no ciclarte.

Te tienes que permitir ser, para estar en equilibrio. Quitarte los prejuicios, y las ideas preconcebidas impuestas de cómo tienen que ser nuestras relaciones, ya sea paternales, de familia, de pareja. Te beneficiará muchísimo  esto. Deja a un lado las comparaciones y céntrate en tu historia de vida, es la única que te tiene que importar.

Como dice Sergio Larrain. “ Conéctate con la gravedad, cierra los ojos. Estás aquí y ahora, el pasado no existe y lo que viene tampoco”. Agradece, yo hoy agradezco que cada aspecto que me ha sucedido en mi vida me ha hecho mejor persona. Y ser el ser humano que hoy soy, que dicho sea de paso me encanta.  

“De qué sirve que un niño sepa colocar Neptuno en el universo si no sabe dónde poner su tristeza o su rabia.” José María Toro. Enseñemos y aprendamos a entender los sentimientos. Validémoslos para que se puedan superar. Recordemos diario que el cariño sana.

 Las grietas también florecen, así que no nos preocupemos si hoy estamos un poco rotos. Mañana seguro floreceremos y estaremos bien. Fluyamos mientras tanto.

Les dejo un escrito que encontré que me sirvió muchísimo, se los comparto tal cual. “…Fluir no solo aplica cuando la vida va deli en la dirección que tú quieres que vaya, fluir realmente es confiar en que la dirección en la que está yendo es una manifestación. Una co-creación entre tú y el universo.

Y es recordar que siempre tienes el poder de cambiar de dirección, recordando que desde la aceptación se puede transformar algo de mejor manera, que desde la negación y la resistencia.

Es algo así como entender que estás en donde estás porque tu alma requiere estar en esta situación exacta en este momento preciso para tu mayor aprendizaje. Para ir al siguiente nivel en tu experiencia humana, y recordar que cuando eliges aprender la lección que viene a mostrarte, puedes seguir transitando y trascendiendo.

Es entender que los aprendizajes a veces vienen del gozo y toca sostenerte en este, desde el merecimiento, y la certeza de que eres perfecto para recibirlo y vivirlo. Y a veces viene desde el dolor. Y es tu elección tomar el aprendizaje y soltar el sufrimiento.

Fluyendo y recibiendo lo que hoy es, lo que hoy hay. Desde lo real, y no desde la ilusión del cuento que me cuento en mi cabeza.

La vida es tan mágica y perfecta, pasa que toca salirnos de la mente y del ego para poder ver esa perfección…” Autor desconocido.

 Gocemos cada instante, valoremos, agradezcamos y si tenemos suerte dejemos la suficiente huella, como para que cada que alguien nos recuerde lo haga con una sonrisa.

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MJBDU

 


 



 

 

 

miércoles, 2 de febrero de 2022

-Respetemos nuestras emociones-

 



Respetemos nuestras emociones. Estos años están siendo por demás abrumadores. Dejemos a un lado por favor, la falsa positividad. Reconozcamos nuestra tristeza cuando la tengamos. Si estamos de malas y no nos calienta ni el sol, se vale.

 

Dejemos salir nuestras emociones, haciéndolas presentes y eso hará que se hagan reales, pero también que pasen y se vayan. Al final lo que fluye no influye. Reconozcamos nuestras emociones para que seamos capaces de darles el giro necesario a nuestro favor siempre.

 

La adultez se trata de ir logrando en un día a la vez esa ansiada estabilidad emocional y el  buscar conseguir el equilibrio necesario para sobrellevar la felicidad, lo que sea que signifique para cada uno.  

 

Repitámonos como mantra que todo pasa, y que  somos capaces de todo.

 

No olvidemos jamás que para poder estar en una relación cualquiera que esta sea primero tenemos que traer a tope la habilidad de enamorarnos de nosotros mismos diario, se lee muy fácil, la verdad es que no lo es. Habrá muchos días en que te ganen los pensamientos negativos, bien dicen que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Pero que sean los menos el amor propio, sana. 

 

Nunca digamos “te quiero” sin querer. No seamos condescendientes. No hagamos preguntas por compromiso. Jamás digamos “Te amo” sin sentirlo. Ni hagamos sufrir a alguien porque no nos gustaría que nos hicieran lo mismo. Entonces tratemos de actuar siempre desde el espejo de la empatía.

 

Rodeémonos de personas a las cuales les aprendamos cosas, que se vuelvan guía en nuestra vida, que nos inspiren, nos motiven y que admiremos. Es de la mejor manera que saldremos de nosotros y creceremos. 

 

Abracemos cada que podamos, a distancia, a cercanía, a quién se deje abrazar, al final esos abrazos son apapachos al alma. Nunca sabemos cuándo ya no podremos hacerlo, y es lo que extrañaremos.  

 

Saben todos estamos pasando por demasiado en estos momentos. Y no es para menos esto ya nos sobrepasó a cada uno a su forma. Caray seamos amables, empáticos, tolerantes, compasivos. Todos y cada uno lo necesitamos.

 

Cuidemos a las personas que valen la pena y tratémoslas con el justo valor que merecen. Valorémoslas y seamos agradecidos con ellas. Muchas veces damos por sentadas estas relaciones, sin entender que no cualquier persona está ahí para ti de forma incondicional, ni se comportaría contigo de la forma en que estas personas lo hacen.

 

Créanme que entre más creces más entiendes que las relaciones significativas son muy poco comunes, y que realmente son muy especiales.

 

Aprendamos a reír de todo, por nada. Esa capacidad es la que muchas veces nos sacará de momentos duros, así que a entrenarla de forma diaria. Riamos tan fuerte que nos salga esa risa peculiar, que apenas podemos recobrar el aliento mientras reímos. Gocemos la risa diaria. 

 

Cada día si prestamos la suficiente atención nos brindará experiencias emocionalmente cautivadoras, abramos los ojos y agudicemos los sentidos, estemos atentos a esos pequeños milagros diarios. 

 

Comamos y tomemos lo que queramos y que nos haga felices: pizza; chocolate, helado, vino, café con chocolatienes. Con medida, pero dejemos de limitarnos por estándares de moda impuestos, que al final hacen más felices a los demás y más infeliz a ti, cuando debería de ser lo contrario. 

 

 

Busquemos gente sincera en nuestra vida, amigos verdaderos que nunca te abandonen, que estén en tus malas, en tus buenas y tus regulares, que jamás traten de cambiarte y que no te usen mientras te necesitan y desaparezcan después.

 

Soñemos, seamos valientes, cada sueño que emprendamos hagámoslo en grande. Si sale como queríamos éxito, sino será un gran aprendizaje. 

 

Mantengamos nuestras convicciones en la vida, hoy en día esto es de lo más complicado por hacer. Más en 2022 que todo es tan seriado, tan de moda, tan de encajar, llevemos la contraria y respetémonos a nosotros mismos, es el mejor regalo que nos podremos hacer. 

 

Tengamos el coraje para superar las dificultades de la vida, que sin duda no serán pocas. Determinación para transformar esos contratiempos en aprendizaje y motivación para seguir después de lograr vencer las dificultades. 

 

Busquemos a cada paso que damos salir de nuestra zona de confort. Para crecer, para mejorar, para superarnos e ir rompiendo esos límites que cada uno nos vamos poniendo.  

 

Respetemos nuestros deseos. Demos besos (por favor que sean consentidos) que hagan que los corazones se detengan y que quieras más y más de ellos, besemos con intención siempre, demos besos de esos que apapachan los corazones.  


 

Que siempre el lugar en el que vivamos lo podamos llamar hogar con lo que tengamos, al final la calidez, el amor y un buen olor de café por la mañana es lo que lo van volviendo justo eso. Y que nuestro hogar siempre sea nuestro lugar seguro en el mundo. 




Deseo que en este viaje llamado vida aprendamos lo más pronto posible a ser rudos para sabernos defender, que nunca nos dejemos pisotear, y que siempre tengamos la capacidad de tratar a los demás de la exacta manera en que nos gustaría que nos trataran. 


 

Parte del ser adulto es que la vida nos va insertando de manera natural ese miedo en el cerebro y nos hace dudar más de una vez de nosotros mismos. No lo permitamos, hay que revelarnos ante esto. Pausemos cuantas veces sean necesarias, paremos para respirar y parar antes de renunciar.

 

Seamos valientes, y demostrémonos que somos mucho más fuertes de lo que creemos.  Nunca entenderemos lo valientes que somos hasta pasa el tiempo y te percatas de lo mucho que has pasado y todo a lo que has sobrevivido.


Disfrutemos a más no poder esos momentos que se nos presentan en la vida en que nos sintamos invencibles, esos son los que tenemos que hacer la mejor memoria, para que cada vez que flaqueemos los traigamos de vuelta, y recordemos que sí se puede, que ya lo hemos hecho antes y que lo volveremos a hacer. 




Nunca olvidemos nuestra habilidad y valor y lo poderosos que somos como mujeres y hombres, nunca dejemos de recordar que somos iguales y que somos equipo, que no es una lucha, que no somos competencia, somos individualidades que por fortuna coinciden en conjunto. 

 

Tengamos momentos de paz y calma, haciendo lo que más nos gusta: ver el futbol tomando una cerveza. Ir por una copa de vino. Comer rico. Ir a correr. Hacerte un masaje relajante en un spa. Hagámonos tiempo y busquemos la motivación para continuar permitiéndonos todos nuestros pasatiempos e intereses. 

 

Gocemos de la simplicidad de esos días de  streaming en pijama viendo series o pelis, Disfrutemos de los acurrucamientos, y el valorar el sentirnos bien, la salud.  

 

Entendamos que después de la tormenta siempre llega la calma. Todo pasa hasta los momentos más difíciles, y al final todo se supera. Los días fríos nos hacen apreciar los soleados. Los días tristes nos permiten valorar mejor los días felices.  

 

Busquemos parejas que sean nuestros compañeros de viaje; de aventuras, que sean nuestros mejores amigos, nuestros cómplices en las buenas y en las malas. Nuestro equipo y esa persona que siempre sientas que es tu incondicional, a pesar de todo y por todo.

 

Que nos respeten, que sean siempre honestos, que nos adoren y que siempre nos hagan sonreír. Que nos hagan cumplidos sin ton ni son todo el tiempo, que siempre nos recuerden lo valiosos que somos, y lo maravillosos que creen que somos, y su admiración se note siempre. 

 

Que nos den confianza, certezas y no incertidumbres. Que nos amen como cada uno merece. Y que sea esa persona que con toda su imperfección sea perfecto y exacto para cada uno.  

 

Permanezcamos en la vida de las personas, luchemos por conservar lo que realmente valga la pena. Eliminemos lo desechable de nuestras vidas desde los platos, hasta ese mal trato a las personas, somos seres humanos en convivencia, no personas que entran y salen a destajo de la vida de las personas, como si fuéramos algo que se usa y bota. 

 

Intentemos siempre tener un nexo con nuevas ideas, y constantemente estemos en contacto con nuevas perspectivas. Que nos aporten distintas formas de ver y entender el mundo.  

 

Busquemos rodearnos de gente que nos desafíe intelectualmente, ese tipo de personas son los que nos provocan hambre de aprender más, de ser mejores, nos aportan sabiduría y aprendizajes.  

 

Seamos seres espirituales, es ilógico creer que hay solo una religión o una deidad. En esa espiritualidad que a cada uno nos vaya mejor, seamos cada día mejores que el anterior. Cualquiera que sea la religión que elijamos que nos dé un sentido de propósito y amor.  

 

Celebremos cada uno de nuestros logros por muy pequeños que sean. Sintamos orgullo por cada paso dado y cada meta lograda. Es lo que nos ha llevado a quienes somos hoy. 

 

Disfrutemos de nosotros mismos que cada día de nuestra vida sea inconmensurable. Si nosotros no explotamos todo nuestro potencial y no entendemos nuestra valía nadie más lo hará por nosotros mismos. 

 

Nunca perdamos de vista que la oportunidad de ayudar a los otros, de tocar vidas, de alguna u otra manera, es lo que nos hace mejores personas, y es lo que va dejando huella, siempre ayudemos a los que más nos necesitan, desde nuestra trinchera, y en nuestras posibilidades. 

 

Vivamos con descaro, siendo cínicos ante la vida,  tomemos la vida por los cuernos afrontándola y actuando en consecuencia para exprimirla a nuestro favor. 

 

Madurar es aprender a elegir tus “oops” en la vida; porque hay batallas que no quieres que se queden en “¿Qué hubiera pasado?” Mientras libramos esto en nuestras vidas que siempre haya vino de por medio, con copas muy grandes y botellas en plural para afrontar esas batallas mejor.

 

Que cada día que pasa tengamos una mejor comprensión y entendimiento de lo que es la belleza, y en donde radica realmente.  

 

Valentía para que cada que algo no resulta como queremos, un trabajo fallido, un corazón roto, un plan desecho. Tengamos el coraje necesario para volverlo a intentar las veces necesarias.  

 

Esto no todos lo tienen y deberían de tenerlo. Valoren y aprecien a esa persona que siempre le pueden llamar cuando se sienten perdidos. Esa persona es un diamante en bruto en sus vidas. Trátenlo como tal. 

 

Nunca den por sentado a nadie ni a nada, es el peor insulto que le pueden hacer a alguien. Es darle a entender que no merece más, porque ya fue suficiente. Cuando crees que ya tienes algo o a alguien, pierdes. 

 

La familia es nuestro mejor apoyo, son nuestro norte y los que nos hacen volver al centro cada que nos salimos de control.  La mejor brújula que tendremos en la vida. Usémosla como tal, y llenémosla de todo el cariño que merece.

 

Apreciemos el arte en todo: en los atardeceres, en los cuadros, en la escritura, en la música, los libros. Leamos, veamos obras de teatro, y conmovámonos por el arte más extraordinario. Ojalá siempre seamos capaces de apreciar la genialidad del arte. 

 

La vida son dos días que se viven un día a la vez. Las emociones y los sentimientos cambian. Para que sean duraderos se deben de construir y procurar en la reciprocidad. Esa palabra es IMPORTANTÍSIMA siempre es en la reciprocidad.


Ojalá podamos encontrar todos nuestro propósito de vida y entender que hay cosas mucho más grandes que nosotros. Tengamos la convicción de que la paciencia es lo mejor, nunca debemos tratar de apurar ninguna etapa de nuestras vidas. Seamos capaces de disfrutar cada día tal cual se va dando y entendamos que ese día va a ser único, irrepetible y maravilloso.




Conclusión la vida es aquí y ahora. Brindemos por el hoy y disfrutemos el vivir en un día a la vez. Recordemos que las ojeras, las cicatrices, los corazones rotos y los rollitos que a algunos se nos hacen, solo son la prueba irrefutable de que estamos gozando la vida a tope. 

 

Abracemos nuestra imperfección y desastrosidad y empoderemos nuestra idiosincrasia, que a fin de cuentas es lo que a los demás les aseguro les hace  más gracia.  

 

Gocemos cada instante, valoremos, agradezcamos y si tenemos suerte dejemos la suficiente huella, como para que cada que alguien nos recuerde lo haga con una sonrisa.

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MJBDU

 



domingo, 2 de enero de 2022

-2022-

 





Siento que el año nuevo es un corte de muchas cosas. Nos da por querer hacer borrón y cuenta nueva como si mágicamente al cambiar de año se eliminara todo lo demás. Pienso que eso es un error. Que mejor que tener más que presente y claro el recuento de lo que fue el año que cursó y los anteriores, para repetir mejorado lo bueno, y para hacer sumamente consciente lo malo para no caer de nuevo en ello.

Creo que lo mejor que me ha dado el ser adulta y madurar es entender que renovarse es bueno, que es sano y si me descuido hasta es necesario. Que el cambio de año es un gran pretexto para hacerlo, pero que no necesariamente es único de ese momento,  y que ese renovarte y cambiar y querer mejorar tiene que ser constante y no de una circunstancia única como un 31/1. Que lo podemos hacer siempre que queramos, y tantas veces como sea necesario.

Considero que esos deseos que nos van lanzando en esos días previos al cambio de año son de lo más mágico, y que esa buena vibra, se queda latente en el universo y se va haciendo presente a lo largo de 365 días.

Ojalá que más que propósitos por cumplir nos pongamos circunstancias diarias y reales por hacer, en las que día a día vayamos percibiendo al menos algo bueno.

Me encantaría que este 2022 nos viéramos con cariño diario, con respeto y con mucha ternura. Con tolerancia y con indulgencia, reconociendo que no somos perfectos y que nos equivocamos y mucho más de lo que quisiéramos.

Estaría increíble que de una buena vez por todas, tengamos el suficiente amor propio para vernos con amor siempre a pesar de los días muy malos, y que podamos lograr la fuerza suficiente desde este amor propio para que podamos pelear las batallas que se deban de librar, y dejemos ir las que no.

Que nos llenemos de la suficiente humildad para reconocer que hay batallas imposibles de ganar y que ni siquiera vale la pena lucharlas.

Ojalá entendamos que hay realidades que no se cambian, y si estas realidades no te hacen bien, tienes que hacer algo al respecto, el quedarte donde no estás bien y donde no estas cómodo, no será la opción nunca.

La vida son instantes y nuestra obligación y deber es siquiera intentar que cada uno de ellos sea inolvidable y esté lleno de amor y felicidad. No todos los días será posible, pero sí se debe de al menos intentarlo, a pesar de los fracasos y de los errores, y de los días pésimos que tengamos.



En este año estaría genial el no permitirnos los no puedo, y que los cambiemos por voy a intentarlo. Que tengamos la valentía suficiente para reconocer los no quiero, que también se valen y que si se dicen desde la honestidad y el respeto, aportan y mucho.

Esto es complicado pero que aprendamos a escuchar la verdad y a escucharla no solo a oírla, con lo doloroso que puede ser esto, porque las verdades no son lindas muchas veces, pero son las que te sacan de tu zona de confort y las que te hacen crecer. Que tengamos ante estas la suficiente voluntad para cambiar lo que no nos está haciendo bien.

Y por otro lado que también sepamos que tú verdad no es la verdad del otro, es solo tú percepción de los hechos, y que seamos lo suficiente respetuosos para siempre querer abrirnos a ambas perspectivas, que no nos gane el ego de que mi verdad es absoluta y punto.

Que podamos hacer concesiones y ceder en pro de los demás y de las relaciones con las que interactuamos diario. Que la contención y la conciliación sean parte de nuestro día a día. Que nos expongamos a lo que más miedo nos da y le tememos, para que de esa forma podamos vencer nuestros miedos.

Muchas veces desde la oscuridad es desde donde más luz obtenemos. En este 2022 que la oscuridad de los demás, los defectos, lo que no nos gusta, que sea siempre un espejo de tolerancia y entendimiento para reconocer que yo también tengo eso.

Quizá no exactamente de la misma forma, pero sí desde el defecto, desde el no siempre le va a parecer a los demás quién soy y lo que hago. Y es mucho más fácil reclamar y señalar en los demás, en lugar de echarte un clavado genuino y honesto de qué es lo que tú estás haciendo mal y empezar siempre antes de pedir un cambio en los demás, en hacer lo propio y lo que te corresponde a ti.

En la medida que demos lo que pedimos, que tratemos de ser congruentes lo más que podamos entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos, es como iremos logrando ese tan buscado equilibrio emocional y paz mental que tanto queremos.

Caray dejemos de condenarnos por nuestras equivocaciones. Somos humanos y eso no es poca cosa, y cuando aprendamos a tratarnos como humanos que somos con todo lo que eso implica, quizá dejaremos de ser tan duros con nosotros mismos.

Hasta los retos más difíciles se pueden lograr con esfuerzo, creatividad y mucha ilusión. Que las cosas no salgan como tú esperabas muchas veces es lo mejor que te puede pasar. Aprendamos a apreciar justo lo que nos está sucediendo dándole el giro necesario para convertir “lo malo” que nos pasa en una oportunidad de crecimiento y aprendizaje.

Dejemos de prometer y de decir, y logremos actuar y hacer. Porque al final lo que siempre hablará no son las palabras sino las acciones.



Este año que empieza que esté lleno de lo mejor, de un trabajo mejor hecho, de mejores amistades, de muchos más ratitos y de mejor calidad con esas personas que quieres y te quieren. Que tus relaciones sean mucho mejores cada día. Que día a día logres esa mejor versión de ti.

Ojalá que logremos ser felices en nuestra realidad cotidiana y diaria, al final si somos bien conscientes entenderemos que es el camino, creo que la meta es que dejemos la suficiente huella y amor, como para que cuando partamos la gente siempre que nos recuerde lo haga con una sonrisa y un pensamiento de amor.

Conserva lo que tienes y que te hace bien, lucha por lo que quieres, valora y agradece lo que posees y no estoy hablando únicamente de lo material, de hecho lo emocional es mucho más importante.

Perdona y despójate de lo que te hiere, esto hará que puedas disfrutar lo que realmente importa que es quién sí te quiere, ojalá que tengamos la capacidad para poder agradecer y valorar a quién nos ama, y tener la valentía de hacerles saber a los que nosotros amamos que lo hacemos de modo tal que jamás les quede duda de ello.

“La atención es la forma más rara y pura de generosidad” Simone Weil

Esperamos siempre recibir, sin ser honestos ante lo que nosotros damos. Y no es en un modo de me das y te doy. Más bien si tu das y lo haces de corazón, y la otra parte también da y lo hace de corazón, de forma inconsciente se está logrando ese equilibrio, siempre es desde ti y lo que tu das. No es desde el otro.

Es triste que muchas veces no entendemos el valor de los momentos hasta que ya pasaron y se perdieron. Volviéndose solo en recuerdos. En este momento de la vida, en que todo es tan incierto y frágil. Evitemos el creer que siempre vamos a tener tiempo y oportunidades.

Hagamos lo que queremos hacer, y no lo que nos hubiera gustado hacer. Cuantas veces el después se ha convertido en nunca.

Empecemos por lo básico, tampoco es tan complicado. Cada vez que nos despertemos estirémonos y sonriamos. Observemos el atardecer cada que podamos, esos colores al menos a mí me hacen recordar diario que hay un Dios que es un artista y que el mundo es amor.



Dejemos de crearnos expectativas. Son la forma más rápida de crear decepción. Demostremos nuestro amor lo más que podamos, hay tantas formas: mandemos ese mensaje, enmarquemos esa foto, cocinemos eso que le encanta. Ponte su loción o perfume favorito. Cáele de sorpresa. márcale solo para oír su voz. Dile que lo amas o la amas lo más que puedas jamás serán suficientes ni empalagosas esas muestras de amor. Comparte sus gustos e intereses, escucha a la otra parte y hazla sentir siempre importante.

Encuentra ese trabajo que siempre te tenga cerca de quién quieres ser, si tu trabajo no te hace crecer no te estanques.

Se sano, busca comer bien, cuida tus porciones, date gustos. Lo más importante es tu salud cuida de ella y procúrala diario, no es responsabilidad de nadie mas que tuya. Bájale a los vicios lo más que puedas. Esto siempre repercutirá a tu favor.

Hagamos cambios de perspectiva diaria. Pensemos ¿para qué me pasó esto, en lugar de por qué me pasó esto? Estos giros nos servirán muchísimo en nuestra cotidianidad. ¿Y si hacemos un esfuerzo por quejarnos menos y ayudar más?.

Viajemos al menos una vez a un lugar diferente, a un lugar que nos aporte conocimiento de alguna forma. Ojalá que este año podamos viajar más y por más tiempo. Con las medidas de seguridad necesarias, pero viajar nos enriquece.

Cuidemos nuestras finanzas y ahorremos. Se los dice una compradora compulsiva, que tiene pegado el lema “para eso trabajo, me lo merezco”. ¿Qué tal que me muero mañana? Y sigue viva y endeudada, eso sí bien vestida y feliz.

Que estos días nos sirvan para aprender más cosas, para leer más, para hacer cosas nuevas que nos saquen de nuestra comodidad.

Ojalá que nuestros prejuicios se eliminen cada año un poco más, que dejemos de lado los tabúes.

Que realmente logremos aceptar a los demás, desde el respeto y la tolerancia. Hagámosle caso a nuestra intuición siempre, y cuando algo no nos vibre, que seamos lo suficiente respetuosos de nuestro amor propio como para entendernos y actuar. No todas las personas tienen que estar cerca.

Es mejor calidad a cantidad,  logremos hacer más y mejores círculos de amor, genuinos que nos aporten y llenen de cosas lindas.

“Y lo bonito de esta vida es, coser sueños, bordar historias, y poder desatar los nudos de nuestros días” Cidinha Anayó.



Que este año que empieza esté lleno de salud, paz, amor, y de cosas que nos  hagan bien. Que lo malo no sea tan malo, y que lo bueno sea aún mejor. Que sea un año de crecimiento en todos los sentidos y que diario sea una construcción para conseguirlo.

Lo delicioso de esto es que no depende de nadie más que de cada uno. Que haciendo una retrospección podamos decir, me sigo convirtiendo en ese ser humano que siempre quise admirar cuando fuera grande.

Gocemos cada instante, valoremos, agradezcamos y si tenemos suerte dejemos la suficiente huella, como para que cada que alguien nos recuerde lo haga con una sonrisa.

Gracias por seguirme en esta aventura y leerme. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales para que más personas se enteren.

MJBDU




-MI CHINUDA PRECIOSA-

Hoy estás durmiendo acurrucada junto a mí, por quinceava vez en estos días tuve que soltar, olvidar los planes y quedarme en el presente, cu...