martes, 24 de noviembre de 2020

-SOMOS POLVO DE ESTRELLAS-

 


La vida es tan incierta que te cambia en un segundo. Hace tanto que no escribía que no sé por dónde empezar con todo lo que me ha pasado en este año.  

Mi vida ha sido un giro constante de 180 grados. He pasado de estar soltera a literal en meses  vivir con alguien. De vivir en Puebla a ahora vivir en Querétaro. De tener una vida hecha y armada que me resultaba bastante cómoda y en la cual era bastante feliz. 


A lo incierto de vivir en otra ciudad con alguien que nunca había vivido, y con personas muy conocidas que cada día son más amigos, y que me encanta agregar personas a mi vida. 


Y empezaré este post diciendo que difícil es renunciar. Sí como ya mencioné antes, elegir es renunciar, decidí tener una relación de pareja, por lo cual renuncié a mi soltería.  


Elegí vivir en Querétaro por lo que renuncié a vivir en Puebla.  Decidí ponerme a dieta y cambiar mi estilo de vida alimenticio y renuncié a los postres, los chocolatines un día sí y al otro también, a los carbohidratos chatarra, y al azúcar procesada. 


Y saben el tema es que hay renuncias que te cuestan mucho más que otras, el renunciar a todas las cosas deliciosas me ha costado y un friego, pero al final es algo bueno que sí o sí, ese cambio está siendo para mejor y está impactando en positivo, sin más. Pero no implica una ruptura de corazón, ni el tener el alma dividida entre dos mundos.  


El cambiar de ciudad es lo que te provoca: es dejar a tu familia, a tus amigos, a los lugares que te encantan, las vistas que te vuelven loca, por otro lugar que no tiene todo eso, pero que te ofrece otras vistas que te fascinan a tu compañero de vida, a nuevos amigos que hacen todo este proceso más llevadero. 

Y no es que un lugar sea mejor que otro, simplemente que los dos te dan cosas, pero te quitan otras, y que siempre tu ideal de vida sería tener en el mismo lugar todo, pero el tema es que no se puede y pues eso cuesta. 


Este año como pocos en mi vida, me pasó de todo tanto cosas MUY buenas como cosas MUY malas. Cambios radicales, muertes de personas muy muy queridas, que dejaron una huella muy profunda.  


Viajes inolvidables, conocer personas que espero llegaran para quedarse. Enfermedades (por fortuna nada grave) análisis, doctoras muy malas, y otras muy buenas, tratamientos que me alteraron absolutamente todo emocionalmente hablando y físicamente también. 


Y al final después de cambio, tras cambio, y otro más. Terminé con una psicóloga que lo primero que me preguntó fue ¿Qué haces acá? Y mi única respuesta fue: acumulación.


Coronavirus (pandemia, encierro de meses, ansiedad, miedo) + novio (mudanza exprés, cambio de ciudad, vivir con una pareja por primera vez con todo lo que esto implica) Ya haré un post especial de eso. + tratamiento de hormonas (náuseas, vómitos, irritabilidad, dolor físico, mareos, llanto por todo y por nada, falta de resiliencia y equilibrio emocional) + enfermedad de mi mamá (el peor susto de mi vida) + dieta (adiós toda la comida deliciosa que me encanta en las cantidades que me gustan) = ¡me quiero volver literal loca, y necesito un break, esto ya es demasiado para mí!


 Pero creo que lo más importante es tratar de equilibrarme cuando no me siento así, conocerme mejor, para poder actuar de la mejor manera en relación a mí y a los demás. 


Y pues nada que a ratos soy la más feliz. A otros no tanto, a ratos no sé qué es lo que quiero, ni porqué ni cómo y a otros más lo tengo más que claro. Y en los momentos que no sé, estoy aprendiendo a ser paciente conmigo, a ser indulgente, a entender mis procesos, a vivirlos conforme van pasando.  


Al final del día si algo me demostró el 2020 es que somos polvo de estrellas, y que todo es efímero, 100% cambiable,  y que la vida puede dar giros de 180 grados en un segundo.  


Así que mi propuesta diaria conmigo misma es tratar de disfrutar mi vida lo más que pueda. Ir dejando huella en la vida de las personas. Valorar todo lo que tengo, en el momento que lo tengo e intentar ser lo más feliz que pueda, y cuando no se pueda ser lo suficientemente resiliente para pasarlo lo más pronto que pueda. 


Gracias por seguirme en esta aventura y leerme. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales para que más personas se enteren.


MJBDU

 

 


lunes, 14 de septiembre de 2020

-180 GRADOS-

  


Hay veces que los cambios no se dan de a pocos, sino de golpe. Este 2020 ha sido un claro ejemplo para absolutamente todos. De un momento a otro, la pandemia nos puso en jaque a la mayoría. Todo lo que conocíamos como cierto, como seguro, o simplemente como cómodo desapareció.  

Nos olvidamos de las salidas cuando quisiéramos, de los planes con amigos, con nuestra pareja, con nuestra familia, de las cosas más básicas como los saludos.  

Ahora todo es traer cubrebocas, estarte cuidando en extremo, mantener la sana distancia, y salir a lo básico necesario. 


Acabo de ver a una amiga que hace muchísimo que no veía y conocí por fin a su hija, que tiene poco menos del año, y fue tan raro tenerlas que ver de lejos, con cubrebocas, sin abrazos o besos, porque lo que toca hoy es la sana distancia, y el cuidado extremo. 


Creo que hemos pasado por todas las etapas este año: miedo, incertidumbre, dolor, hoy en día a más de uno ya nos tocó el tener algún caso de alguien sumamente cercano que se contagió, y que quizá no la libró.  


Así que nos ha pasado que nuestras vidas han dado giros de 180 grados. Me  incluyo en esto al 100%, mi vida desde hace 6 meses cambió por completo, resulta que mientras el mundo hacía pausa y nos obligaba a salir de lo cómodo y a tomar retos y rumbos inesperados, pues más de un cliché se hizo presente, conocí no al amor de mi vida, sino al amor de mis días.  


Ese que como los buenos clichés dicen “llegó en el momento menos esperado, de la persona que jamás hubiera pensado”, pero que siempre me había imaginado que quería terminar con alguien así.  


Si me hubieran dicho hace algunos meses que en plena pandemia me iba a enamorar, y que, en ese enamoramiento entraría la locura, la aventura, el ser valiente, el hacer lo que nunca en mi existencia me imaginé que haría, solo me hubiera reído. 


Pero resulta que un día un susodicho, con conocidos en común me escribió un mensaje por una red, empezamos a platicar, me dijo que si me podía robar una canción y pues casual que no solo me robó la canción, sino también la soltería, mi código postal y más de una carcajada diaria. 


Lo que derivó en una relación que implica una construcción diaria, un dejar mi vida como la conocía hasta ese momento, lo cual no es cualquier cosa. Porque fue dejar los desayunos con mi papá y nuestras caminatas diarias. 


Fue decir hasta pronto a mis sobrinas a las cuales amo con locura, a mi familia en general, mis amigos, mi rutina hecha y cómoda, para entrar en una vida en común, que tiene días buenos, malos y otros ni más ni menos que solo regulares. 


Fue dar un giro de 180 grados, que todos los días implica trabajo, que necesita amor, que requiere el salir de mí para entrar en un nosotros, que aunque es algo que me trae cosas buenas, también me hizo dejar otras igual de buenas, porque cada decisión y elección conlleva a una renuncia.  


Lo que no implica que sea malo, simplemente es una realidad. Y a veces la realidad es dura. Y es que no hace mucho leía una frase que me encantó: claro que podemos tener todo, solo que no al mismo tiempo.  


Así, en un año que ha sido una locura total para todos, mi vida dio un giro de 180 grados y ante eso creo que mi primer palabra es gratitud, por todo lo que Dios y la vida me está brindando, dos apertura al cambio. 


Creo que de las cosas que más nos cuestan o al menos a mí. Es salir de lo cómodo para aventurarme a la incertidumbre de lo desconocido, de lo que no sabes si va a resultar bien o mal. 


Pero muchas veces se nos olvida, que nuestros días son la suma de momentos construidos diarios. Yo siempre dije no quiero a alguien que me prometa y me jure, busco a alguien que me enamore diario, con el cual pueda construir una vida llena de días, que sumados formen un wow ya viste cuánto tiempo llevamos juntos. 


Alguien que no me quisiera soltar a pesar de todo, y de todos. Y pues me lo topé y hoy lo estoy gozando al máximo. No es un cuento de hadas, porque nunca he creído en ellos. 


Jamás me gustó el y vivieron felices para siempre, caray no sé que voy a hacer mañana de mi vida, ¿cómo le puedo prometer a alguien amor eterno?. 


Prefiero que nos prometamos una construcción constante de: momentos, risas, vinos, cafés por la mañana, de besos sin razón, de planes improvisados de carcajadas inolvidables, sexo delicioso, de pleitos y reconciliaciones, de pláticas eternas, de querer conciliar, de jamás olvidar quiénes somos y lo que queremos construir, porque al final se trata de ser equipo en la vida, de toparte con un mejor amigo que sea tu cómplice de aventuras y tu compañero de crímenes en el día a día.  


Que aún con las ganas que te den de matarlo a veces, lo veas y pienses es más el amor que le tengo,  y si somos honestos no te verás guapa con el traje a rayas de la cárcel, no lo hagas. 


Que suerte coincidir, sentir lo que sentimos, la decisión de ser valientes, nadie tiene la fórmula del amor, o la razón de qué es lo mejor, solo hay una complicidad entre las parejas, sus ideas, y las ganas de que todo vaya bien. 


 Que loco que el año más raro haya sucedido, pero por otro lado también creo que no podría haber sido de otra manera, ya que todo se acomodó justo en ese momento para que sucediera.  


Los incrédulos dirán que es un cliché, pero yo me inclino a pensar que quizá fue la serendipia disfrazada de destino, Dios jugando a cupido, y nuestras almas viejas volviéndose a topar una vez más. Y nosotros estando abiertos a que la vida nos sorprendiera.


Así que por lo pronto, me dedicaré a aceptar y a tratar de disfrutar de este cambio de 180 grados que me brindó la vida. 

 

Gracias por seguirme en esta aventura y leerme. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales para que más personas se enteren.


MJBDU

 

 

 


-MI CHINUDA PRECIOSA-

Hoy estás durmiendo acurrucada junto a mí, por quinceava vez en estos días tuve que soltar, olvidar los planes y quedarme en el presente, cu...