jueves, 4 de abril de 2019

-TODOS ESTAMOS LLENOS DE DEBILIDADES Y ERRORES; PERDONÉMONOS RECÍPROCAMENTE NUESTRAS TONTERÍAS: ES ÉSTA LA PRIMERA LEY DE LA NATURALEZA" VOLTAIRE-


Últimamente un tema recurrente que percibo mucho en todos los ámbitos, es la intolerancia. Como diría Gandhi “No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia” Y no es solo en cuestión de fe, es amor, respeto, educación, apertura al diálogo.  

El otro día justo leí algo que me encantó,  decía que: ojalá se pusiera de moda; dar el mismo respeto que se exige, reconocer los errores, la coherencia, la lealtad y sonreír un poco más, así como el buen gusto. A lo que yo agregaría que ojalá también se pusieran de moda el sentido común, la tolerancia, y la educación per se.  

Es increíble lo poco tolerantes que nos hemos vuelto ante todo y ante todos. Me queda claro que el mundo ha ido evolucionando, por lo que han cambiado en esta evolución, las maneras en las que nos relacionamos, y por lo tanto en las que nos podemos dejar de relacionar también.  Creo yo de manera drástica en muchas ocasiones. 

Ahora estamos a un click de distancia de desaparecer a alguien de nuestras vidas, ya sea en whatsapp, en facebooktwitter o instagram. Lo que ha vuelto nuestro nivel de tolerancia nulo. 

¿En dónde quedó el preguntar, el dialogar, el resolver desacuerdos? Hoy estamos en una línea tan delgada, y tan desdibujada, que ya alguien hace o dice algo que no me parece, y lo bloqueo y lo saco de mi vida, en un segundo, no se necesita más.  

 Extraño esas buenas épocas, en que la gente era más educada, que el respeto era un valor que se usaba, la tolerancia no era algo irreal, en las que tu privacidad era tuya. Platicando con una amiga el fin de semana me estaba contando que un sujeto le pidió su número, lo cual la incomodó mucho, y más por educación y pena, que por otra cosa se lo dio. Porque además se lo pidió en un contexto de trabajo.  

El sujeto en cuestión, en ese momento le marcó para comprobar que sí era su número.  Qué tiempos aquellos en los que podías inventar tu teléfono a gusto, y ya el tipo se daba cuenta que no te latió, en la comodidad de su casa, y no te tenías que aventar la comprobación.  

Junto a estas épocas de libre privacidad y bateo a gusto, añoro como no tienen idea, esos momentos de antaño, en los que todos éramos más tolerantes, o si no lo éramos, al menos no nos tomábamos todo tan personal.  

Siento que ahora vivimos en un espiral de enojo, en el cual nuestro nivel de tolerancia es nulo, se ha ido creando una polarización en el país, que se hace presente a cada paso que damos.  

Parece que es ley, estar en contra de todo, de replicar sin siquiera saber o preguntar. Tomarnos todo personal, no ponernos jamás en el lugar del otro.  Y ser groseros por regla. Sin más nuestro humor, es un constante estar de malas, por todo y por nada. Repelar por todo y por nada, opinar de todo y de nada.  Sin argumentos sólidos y sin propuesta ni sentido. 

En qué momento pasó esto, es algo que me sigo preguntando día a día. Lo que sí se, es que cada vez estamos más cañones. Está muy fuerte que te de gusto que se suicide alguien.  Se me hace demasiado fuerte, que aplaudas el que le pase una tragedia, a seres humanos, y tu comentario sea que tu mejor regalo de navidad, es que se murieron en un helicoptero personas. Que todo sea feminismo v.s machismo

 Y es que esto ya va, desde temas tan simples como, que le contestas 10 min más tarde de lo que él quería, o esperaba, te bloquea. No cumples todos los caprichos y no fue el matrimonio que se tenía en mente desde que tenían 5, y a los 3 meses se divorcian. Empiezo a estudiar me topo con tres materias que no me rayan, me cambio de carrera o dejo de estudiar. Opino de un tema, y la gente desacuerda con mi opinión y ya no doy derecho a réplica. Ya todo es insulto, llamarnos de tal o cual forma. Bloquearnos sin ton ni son.  

La intolerancia no entiende de clases sociales, ni de formas, religiones, grupos, formas de ser, pensar o actuar. Es algo que ataca y discrimina, ofende y lastima, sin importar nada ni nadie.  



 Entendamos que el respeto a las opiniones de los demás engrandece y te hace aprender, que viajar enseña tolerancia, leer nos hace más abiertos a los temas, y a poder argumentar con fundamento nuestras opiniones. Si no entiendes del todo un tema o desconoces completamente de él, mejor quedarse al margen de la discusión.  

Siempre he creído que nada resulta más atractivo, que la cortesía, la paciencia y la tolerancia. Qué emocionante y divertido es cuando empiezas a platicar con alguien sobre un tema, en el cual quizá no están de acuerdo en nada, tienen posturas completamente diferentes, pero gracias al respeto, la tolerancia y la educación. Pueden debatir sin problema alguno al respecto. Quizá de alguna u otra forma aprenden el uno del otro.  

Lo he dicho en otros post, conforme he ido creciendo, algo que me ha equilibrado es rodearme de personas que tienen mí mismo estilo de vida, que me quieren y quiero. O al menos los aprecio.  

Hasta que no entendí que lo que tenía que hacer era, buscar gente que es bondadosa, que sus valores sean la compasión, la tolerancia, la educación y el respeto, me llevé malas experiencias, y me desequilibre, en incontables ocasiones.
  
No siempre vas a tener la oportunidad de elegir a las personas de las cuales te rodeas, cuando tengas esa opción, busca que sean del tipo que te sumen y no que te resten. Que aprendas de ellas y que aporten a tu vida. Que sean tolerantes y enriquezcan tu día a día.  


Gracias por seguirme en esta aventura y leerme. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales para que más personas se enteren. 
  

MJBDU



lunes, 1 de abril de 2019

-EXPLOTACIÓN POSITIVA VS EXPLOTACIÓN NEGATIVA-


Explotación positiva vs Explotación negativa 

Si tienes más de 22 años y no eres Nini lo más seguro es que al menos ya hayas tenido un trabajo en tu vida.  NO, ser nini no es un trabajo, por más que el nuevo gobierno lo quiera hacer ver como que sí lo es. 

Creo que una de las primeras trampas del ser adulto es la vida laboral. Ahí es cuando te empieza a caer el veinte que compaginar, el tener dinero, con tener tiempo libre, es más complicado de lo que parece.  

En pocas palabras, puede ser que ahora tengas dinero, pero ya no tiempo. O que tengas tiempo pero no dinero, el compaginar el tener las cosas al mismo tiempo requiere de mucho esfuerzo de verdad que sí.  

Y más en un país como el nuestro que, los sueldos no son nada buenos, al empezar la vida laboral, y en la mayoría de la vida laboral. Y por nada buenos me refiero a que son una mierda. (Perdón por mi francés) pero es la verdad.  

La demanda laboral en México es tan alta, que es realmente un triunfo encontrar un trabajo que te guste, y que te paguen lo decente, mínimo suficiente para sobrevivir.  

La mayoría de las personas termina trabajando en cosas que no tienen NADA que ver con lo que estudiaron, ni para lo que se prepararon, pero que al final del día, es lo que les proporciona el sustento.  

Muy pocos son los afortunados que han logrado compaginar, su vida laboral, ganar bien, y tener una vida personal que les satisfaga, gozando del tiempo para ello.

Cuando empiezas a trabajar te das cuenta que el 90% de tu trabajo es tu jefe, y el 10% restante lo conforman tus capacidades, tu habilidad, tu entrega, valores, educación, preparación.  

A qué me refiero con esto, cuántas veces hemos escuchado que el jefe de algún amigo, conocido, novio, prima, es una mentada de madre, que no tiene idea de cómo ser un líder, que no valora el trabajo de la persona en cuestión, que lo sobrecarga de trabajo, que lo obliga a hacer trabajo que no le corresponde, y que encima se lleva el crédito.  En pocas palabras que sí,  tu podrás ser un crack, pero si a tu jefe eso le vale madre, da lo mismo que lo seas.

Ahora que alguien me explique que se hace cuando la persona que está a tu cargo, literal como buen jefe mexicano, todo se tiene que hacer como él quiere, porque él es el jefe, punto sanseacabó. Que en muchas ocasiones no está capacitado para el puesto que tiene, y que eso hace que no sepa dirigir un equipo.  

¿Por qué nunca los enseñaron a ser líderes, que te motivaran, te impulsaran, provocaran tu crecimiento, sin más:  que te explotaran;  pero de manera positiva, y no de manera NEGATIVA? 

Sí, mis queridos lectores, porque existen dos tipos de explotación:  la negativa; que es la que te obliga a estar en jornada exhaustivas, a tener un sueldo mediocre que no te motiva, y por supuesto que no te hace crecer. 

 Que todo el tiempo está subestimando tu trabajo, que no escucha tus ideas, que ejerce la violencia psicológica, que no valora lo que haces, que siempre está a la caza de todo lo que haces mal, para ”justificar” el mal trato que te dan, y la miseria que te pagan.

 Que no te da una idea clara de cuál es tu papel específico en la empresa, porque empiezas realizando una actividad, que cuando te diste cuenta ya se volvieron 15 actividades más, por el mismo sueldo, que, si de entrada no era bueno, realizando tanto, lo es aún menos.  

Yo sufrí de esta explotación negativa, y al tenerla durante años, sin siquiera darme cuenta, derivó en un síndrome de desgaste ocupacional o profesional. En inglés se llama burnout.  

Ustedes se preguntarán ¿Qué es el burnout? El síndrome de burnout, también conocido como síndrome de desgaste ocupacional o profesional, es un padecimiento que se produce,  como respuesta a presiones prolongadas que,  una persona sufre ante factores estresantes emocionales, e interpersonales relacionados con el trabajo.  

Cuando tienes un jefe que, en lugar de ser un líder, es una persona que te provoca miedo, y que sabes que no cuentas con el cómo apoyo a tus actividades, al contrario, es una resta. Esto va causando una pérdida progresiva de idealismo, energía y propósito. 

Cuando tienes síndrome de desgaste ocupacional, uno de los reflejos más comunes es un desgaste emocional y físico. Literal estás agotado TODO el tiempo. Tanto física como emocionalmente, claro como método de supervivencia la mente lo que hace es una despersonalización y disminución de la realización personal en el trabajo.  

En resumidas cuentas, te empieza a valer todo, si antes te causaba un estrés irreal no tener el reporte a tiempo, cuando estás dentro de este síndrome, ya no te causa conflicto, no porque seas un irresponsable, más bien porque tú mente ya no da más de sí...
  
A nivel psicosocial, genera deterioro en las relaciones interpersonales, depresión, cinismo, ansiedad, irritabilidad y dificultad de concentración. Les puedo decir de primera mano, porque no me lo contaron lo viví,  que es algo que no le deseo a nadie.  

A parte de todo este desgaste emocional y físico, la idea de que de verdad todo lo haces mal, que enserio no eres buena para el cargo que ocupas, se empieza a apoderar de ti, si tienes suerte de detectarlo a tiempo, ya la hiciste, si no,  este puede llegar a provocar, severos casos de ansiedad, y hasta depresión.  Esto aunado a problemas físicos, como migrañas, insomnios, alergias, fatiga crónica, entre otros.  

Es un tema demasiado amplio, les recomiendo de verdad leer más al respecto, porque es un tema sumamente interesante. 

Siguiendo con el tema del post, ¿qué pasa cuando en lugar de una explotación negativa, que como ya leyeron no es nada divertida. Se da una explotación positiva? 

En la cual tu jefe valora lo que haces, constantemente te está impulsando a crecer, te motiva en distintos modos, desde pagándote un sueldo justo y digno, hasta con palabras de afecto, reconocimiento a lo que haces, y la manera en la que lo haces.  Te enseña, provoca tu crecimiento, y ocupa todo tu talento para lo mejor. 

Alguna vez fui a una entrevista, y el que me entrevistó me preguntó si me consideraba inteligente, le contesté que sí y que mucho, que la verdad, sentía que podía encontrar un trabajo en el que me explotaran de manera positiva, sacado TODO mi potencial, impulsándolo, desarrollando mi creatividad, creando una nueva líder. Su respuesta fue:<claro que estás en la edad ideal para que te exploten, es tu momento de que empieces a trabajar a las 8:00 am y termines a las 11.30 si ahora no lo haces, ¿cuándo?>

Salí sumamente decepcionada de esa entrevista, para mi esa, una vez más es explotación negativa, porque para que según tu JEFE sea productiva, debo trabajar durante horas y más horas, hasta dejar de ser eficiente. 

Porque esos ritmos de trabajo es lo único que provocan, seamos honestos. Mejpr por qué no haces un análisis de cuáles son mis mejores aptitudes, y sobre eso es que haces un esquema de trabajo que te beneficie a ti, lo haga a la empresa y todos estemos felices. Y seamos sumamente productivos.  

Nunca nos enseñaron a reforzar los comportamientos positivos, desde chicos si llegabas a tu casa con un 10 en inglés y un 5 en matemáticas, te metían a asesoría en matemáticas, y no te impulsaban las clases de inglés, italiano y francés. Que quizá es el talento NATURAL que tienes.  

Estoy segura que la mayoría de las personas que trabajan, funciona mejor bajo la explotación positiva, (al menos a mí, me genera más presión, responderle a alguien que es bueno para mí, que me motiva, y que me hace crecer) y no la negativa. No tengo pruebas, pero tampoco dudas.   

Ojalá en algún momento, empecemos a entender que un líder, siempre logrará que la empresa funcione mejor, que tenga más éxito, y que la motivación da más resultados. Que por las buenas todo siempre irá mejor.Que sí, que la explotación positiva, es mas fructífera que la negativa. 

Gracias por seguirme en esta aventura y leerme. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales para que más personas se enteren. 
  
MJBDU




-MI CHINUDA PRECIOSA-

Hoy estás durmiendo acurrucada junto a mí, por quinceava vez en estos días tuve que soltar, olvidar los planes y quedarme en el presente, cu...