Perdonen el desorden de ideas, pero aún me estoy conociendo, y en este irme descubriendo, y filtrando ideas!
Pensando ando que, es rico cuanto te topas con alguien que quiere una verdadera intimidad contigo. Sí esa que va más allá del sexo. Es esa intimidad que está llena de verdad, de comodidad, complicidad y confianza de poder ser 100% tú.
Es ese tipo de personas que abrazan los miedos, que ponen música al desastre, que sonríen para que tu sonrías. Que se preocupan porque estés bien. Este tipo de gente siento que se van volviendo indispensables.
Porque entienden que equivocarse es humano, que saben que reconocer los errores es honesto y perdonarlos es lo más justo. Que se dan la oportunidad de extrañarse. Que respetan sus espacios y sus tiempos mutuos.
Que están por gusto y placer, y no por necesidad o por costumbre.Que te abrazan fuerte cuando las palabras no alcanzan, que día a día se van convirtiendo en imprescindibles.
Y cómo no pasaría esto si son ese tipo de gente, que cuando no puede hacerte ningún bien, elige siempre no hacerte mal. Son de esos que hablan claro desde el principio, que son honestos con lo que sienten y piensan. Y se muestran tal y como son.
Así es complicadísimo no ir creando una conexión, tan fuerte que piensas que con esas persona sí, todo lo que antes sin pensarlo decías que NO. Que te hacen pensar que puedes bajar la guardia, y que será una delicia dejarte ser y abrazar.
Que te besan la mirada, cada que te sonríen. Que cuando pasa eso, piensas entonces sí, sí quiero.
Y es que en realidad si eres honesto, te das cuenta que cuando conociste a esa persona, no estabas buscando nada en específico. Pero apareció y no tenías planeado que te gustara, pero solo sucedió y empezó a fluir.
Y es que en realidad si eres honesto, te das cuenta que cuando conociste a esa persona, no estabas buscando nada en específico. Pero apareció y no tenías planeado que te gustara, pero solo sucedió y empezó a fluir.
Y en ese fluir te fuiste dando cuenta que cada vez quieres pasar más tiempo en contacto. Porque así es como empiezan las mejores relaciones, no estás buscando nada en específico, y de repente te das cuenta que tienen algo, que está pasando algo entre ustedes.
Sonríes y piensas ojalá un nosotros por mucho tiempo más; aunque por hoy, solo tengamos este día. Y así cada día que empieza.
Pero esta vez de verdad lo estás disfrutando, así sin paracaídas. Porque además seamos honestos, este es el momento y la edad perfecta, para quedarnos con la culpa y no con las ganas.
Y es que sí de ganas hablamos, que rica esa complicidad, química, ese antojo de un abrazo, de un beso: Porque el beso es sin duda el más perfecto de los diálogos, y a mi que casi no me gusta dialogar. Perdiendo ando en ese sentido.
Que ricas ese tipo de personas que no exigen demostrar valía, que no te hacen sentir ansioso. Que te provocan una conexión natural, donde las almas se reconocen en una unidad genuina. Que fluyen libremente de manera simple y que les permite ser a cada uno tal cual son.
Son ese tipo que te abrazan y te reinician, que te hacen saber perfecto donde pisan juntos, que se entienden, que buscan sus comos, dondes. Que te ayudan a ser mas simple, que te ponen los pies en la tierra, que te hacer ser una mejor versión de ti, de manera especial.
Que son transparentes de corazón, claros de mente y amables al expresarse. Porque la verdad es que todos ven lo que pareces ser, pero pocos experimentan lo que eres. Porque abrirte a alguien no es cualquier cosa, es dejarle entrar en tu alma.
Con ellos es más fácil porque te dan paz, y dar paz es la mejor manera de querer. Son esos que te quieren cuando menos lo mereces, pero es cuando realmente lo necesitas.
Y así empiezan a practicar juntos, la habilidad de disfrutar cada momento. De disfrutar el coquetearse hoy, lo del final feliz, ya se irá viendo. Teniendo comunicación, atención, miradas, cercanía, delicadeza, valoración, confianza, deseo de dar, de recibir. ¡TODO ES MÁS FÁCIL!
Que cuando están juntos la pregunta clave es ¿con tus ganas o con las mías? Y al final la respuesta no importa, porque los dos están en esa complicidad de compañeros de crimen, que te hace volver a creer.
Como diría Fer Dichter "El truco está en encontrar a una persona que esté a la altura de tu caos".
Así que ojalá se encuentren a alguien que sus caos juntos sean una explosión brutalmente divertida y gozable. Que en los malos momentos a pesar de todo, pienses acá estoy y gracias por estar.
Gracias por seguirme en esta aventura y leerme. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales para que más personas se enteren.
MJBDU


No hay comentarios.:
Publicar un comentario