martes, 4 de febrero de 2020

-LO QUE TE CHOCA; TE CHECA-


Todos alguna vez hemos escuchado o leído esta expresión lo que te choca te checa. 

2020 y estamos viviendo en un mundo globalizado que te permite estar en constante contacto con personas ya sea de distinta edad, diferente lugar de origen, que tienen una forma de pensar en muchas ocasiones opuesta a nosotros,  y en otras bastante similar. 

En la actualidad es tanta la información que tenemos ya sea por medio de imágenes, palabras escritas o la combinación de las mismas. Que constantemente podemos estar socializando con muchas personas al mismo tiempo, gracias a las benditas redes sociales ¿o no? 

Algo que me llama mucho la atención es que las personas se enganchan con fotos, o con comentarios que al final del día en la mayoría de los casos no fueron escritos para nadie en particular.  

Y es que si te estás enganchando es porqué te checa. Que tiene ese comentario o esa foto o algo en particular, que no fuiste capaz de dejarlo pasar. Bueno acá tengo que hacer una acotación interesante. 

Hoy en día creen que pueden ir por la vida con el derecho de ir corrigiendo, diciendo, opinando de todo y con todos. ¿Por qué? Aún no lo sé, es algo que me cuestiono diario. 

¿En qué instante nos pasamos tres pueblos en entender que no tenemos que opinar de todo a fuerza, como si fuera una obligación, en qué instante nos dejó de importar lo que dices, y lo que esto puede provocar en la otra parte? 

Quizá si en verdad entendiéramos el poder de las palabras seríamos mucho más conscientes en la forma en la que nos expresamos y pondríamos mucho más atención a lo que decimos, el cómo y el  cuándo.   

Es curioso porque los chocas y checas, de repente se presentan en modos extraños, por ejemplo yo tengo un tema con la vulgaridad en general, léase vulgaridad como: acción o expresión que carece de novedad, originalidad o importancia. 


En verdad siento que al mundo no le importa en lo absoluto, si alguien amaneció con ganas de tener sexo o no. Y pues hay muchas mujeres y hombres que lo exponen al mundo, y me choca, y en definitiva no me checa. 

 Y siento que me choca tanto, porque es un tema de casa, desde pequeña mi mamá siempre nos inculcó a mis hermanos y a mí, que no fuéramos igual a los demás, que la educación era algo que tenía que regir nuestras vidas, y que si queríamos distinguirnos que siempre fuera por temas relevantes y no por cuestiones mundanas.  

En definitiva apelar al lado sexual de las personas para mi es un cliché es algo que todos explotan hasta decir basta, por lo fácil que es.  

Requiere mucho más astucia, disciplina, encanto, información, inteligencia, hacer justo lo contrario. 

Sin embargo, cuando veo un comentario como estos en algún lugar del ciberespacio, no me gusta, pero no me engancho, al final es hacer uso de la libertad de expresión por un lado, y por mi parte del respeto de no coincidir, pero dejar pasar porque a mí no me corresponde decirle al susodicho o susodicha que es vulgar. 

¿Cómo es que hay tantas personas que no lo pueden dejar pasar? Proyecciones: no soy psicóloga, ni nada por el estilo, pero me da mucha curiosidad y tengo que confesar que en más de una ocasión risa, el cómo las personas cuando se enganchan sacan sus propias frustraciones al respecto, y al final termina hablando más de ellos, que lo que originó el comentario, sin duda. 

Si alguien ve una foto de alguien que le parece que no es buena o que la persona no sale bien, entre otras cosas. Qué necesidad tienes de hacer una pausa en tu vida, para comentar que se ve espantosa la persona.  

Ahí mis preguntas serían ¿Y tú? Cuando tú señalas a alguien; tienes que tener mucho cuidado, y ser muy observador porque dos dedos están apuntando hacia la persona pero tres hacia ti. 

Así que antes de decidir analizar a los demás, decir a los demás, juzgar, criticar, hacer y demás. Empieza por estar 100% seguro que eres capaz de lanzar la primera piedra.  

Y ya que estás 100% seguro medita si tu observación va a ser constructiva para la otra parte, si no lo va a ser, entonces te la puedes guardar para ti, sin duda. 

¿En qué momento nos empezamos a tomar todo tan personal, por qué nos ofende ya todo? Porqué nada nos parece ya.  

Dejamos de darle el verdadero valor justo a las cosas y a las personas, y eso sin duda está siendo un grave problema.  

Como conclusión tratemos de no decir nada negativo sobre nadie, durante una semana, un mes o incluso un año, y observemos lo que sucede en nuestras vidas.  

Otra cuestión no tenemos que opinar de todo a fuerza, y por último si tu aportación no va a generar algo positivo en la otra parte. Lo puedes dejar pasar de largo y aunque te choque que no te cheque.  Cuando eres feliz y estás en equilibrio contigo no tienes necesidad de irte proyectando en el otro de manera negativa.



Gracias por seguir siendo parte de esta aventura, déjenme sus comentarios me dará gusto leerlos. Si les gustó este post compártanlo en sus redes sociales, para que más personas se enteren de este blog.  



 MJBDU 


lunes, 27 de enero de 2020

-TRATA DE ESTAR EN EQUILIBRIO CONTIGO MISMO-


No se ustedes pero algo que siempre me causa estrés es la incertidumbre. Siento que de repente lo que ocurre en el mundo, te va causando merma en tu vida personal. Al final somos seres humanos en comunicación y no entes individualistas o ermitaños en cabañas olvidadas.  

Así que cada vez que lo que ocurre en el mundo me hace sentir un poco desequilibrada, intento por todos los medios equilibrarme de nuevo y llegar a mi centro.  

En el día a día y muchas veces sin siquiera darnos cuenta vamos poniendo las necesidades de los demás antes que las  propias, así nuestras necesidades quedan en último lugar.  

Sí, ayudemos  a los demás, pero sin dejar de contemplar por un segundo, que antes que cualquier persona en el mundo estamos nosotros, todo parte del amor propio. 

Es muy importante para lograr equilibrarte el de quién te rodeas. Dejemos de pasar tiempo con la gente equivocada. La vida es demasiado corta como para pasarla con la gente que te succiona la felicidad.  

Tus verdaderos amigos no son los que están a tu lado cuando mejor te van las cosas, sino aquellos que permanecen contigo cuando estás en tu peor momento. Cada año que pasa compruebo más esto. 

Lo ponía en el post de la semana pasada. Nuestras vidas solo mejoran cuando corremos riesgos y el primer y más difícil riesgo que podemos correr es empezar a ser honestos con nosotros mismos. Lee The Road Less Traveled. 

Seamos nosotros mismos con todo lo que esto implica, aciertos, equivocaciones, defectos, virtudes, no hay nada más valioso que el ser tu 100%.  

Si empezamos a utilizar los tiempos de manera que nos beneficien eso nos dará una ventaja. Dejemos de vivir en el pasado, ya pasó aprendamos la lección que nos brindó ese momento. No puedes iniciar un nuevo capítulo en tu vida si permaneces anclado releyendo el anterior.  

El presente es lo único que tendrás cada día, el futuro solo es ansiedad, no ha ocurrido así que no tiene mucho sentido preocuparte por el.  
Y pues en este lograr el equilibrio me he dado cuenta que a veces soy tan dura conmigo misma, que no me permito cometer errores, Y es por el miedo a que las cosas no resulten como quiero.  

Así que trato día a día obligarme a ser valiente, y entender que hacer algo y equivocarse es por lo menos diez veces más productivo que no hacer nada. 

 Todos los éxitos esconden tras de sí una lista de errores y, cada nuevo error, te conduce al éxito. Al final, te arrepientes más de las cosas que no haces que de las que sí.  

Les voy a confesar yo antes era muy dura conmigo hasta que entendí que tenía que dejar de regañarme por los errores que cometía. No soy perfecta. Soy humana y en esta búsqueda de cada vez ser más feliz.  

Los errores nos ayudan a dar con las personas y las cosas que nos convienen. Todos cometemos errores, tenemos problemas e incluso lamentamos sucesos de nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, ni tus problemas y hoy  es cuando tú estás aquí, con la posibilidad de modelar tu día y tu futuro.  

 Cuando dejas de buscar la felicidad exclusivamente a través de  los demás. Entiendes que, si no estás a gusto contigo mismo, tampoco serás feliz en una relación con otra persona. 

 Algo con lo que tengo que pelearme demasiado, en este volver a mi centro es no pensar demasiado. Y es que el sobre pensar  genera muchas veces un  problema que ni siquiera estaba ahí.   

Sí es bueno analizar las situaciones, pero después nada que se pasa a la acción. Y ya que lo hiciste a sostenerte en tu decisión que por algo tomaste.  

 No se puede cambiar aquello a lo que te resistes a afrontar. Progresar implica riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base si todavía tienes un pie en la primera. 

Un punto que también te empieza a provocar ansiedad es la edad, y tontamente voltear a tu alrededor y ver lo que los demás han hecho en relación a ti.  

Es el peor error de la vida, cada quién tiene una vida que vivir y que alguien haga cosas que tú no has hecho, o tenga algo que tú no tienes, no implica triunfo o fracaso.  

Solo habla de que cada persona tiene circunstancias de vida distintas. No hay ninguna necesidad de precipitarse. Si algo tiene que ser, será: en el momento adecuado, y por los motivos  adecuados. 

  Así que nunca compitas con los demás. No te preocupes de lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en batir tus propios records día a día. El éxito es una batalla en la que solo compites tú contigo mismo.  

Muchas veces nos vamos haciendo las víctimas porque es un papel que todos hemos jugado alguna vez. Dejemos de lamentarnos y de compadecernos de nosotros mismos. La vida nos plantea dificultades por una razón: para orientar nuestro camino en la dirección más adecuada para cada uno de nosotros.  

Puede que no lo veamos o no lo entendamos del todo en el momento en que las cosas ocurren, y puede que sea duro pero, reflexionemos sobre las dificultades que soportamos en el pasado; y comprobaremos que, casualmente, nos condujeron a un lugar, una persona, estado de ánimo o situación mejores.  ¡SIEMPRE!  

Así que ¡sonríamos! Dejemos que todo el mundo sepa que hoy somos un poquito más fuerte que ayer, y que tenemos todo el ánimo para vivir nuestro presente para de este modo ir en un día a la vez construyendo nuestro futuro. 

Recordemos siempre que todo pasa, lo bueno, lo malo lo regular. Solo es cuestión de ir enfocando como vamos afrontando cada suceso. Seamos agradecidos, no importa lo bien o mal que nos vaya, levántemonos cada mañana dando gracias por estar vivos.  

En lugar de pensar en lo que nos falta, tratemos de pensar siempre en lo que sí tenemos  y que les falta a los demás. Un techo, comida, sustento, amigos, espiritualidad, salud, la lista es infinita. 



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 MJBDU 



-MI CHINUDA PRECIOSA-

Hoy estás durmiendo acurrucada junto a mí, por quinceava vez en estos días tuve que soltar, olvidar los planes y quedarme en el presente, cu...